Adicción a las nuevas tecnologías y a las redes sociales en
jóvenes: un nuevo reto
Internet es un entorno virtual donde los usuarios
pueden publicar y compartir contenidos multimedia, jugar
en línea con amigos, conocidos o desconocidos, recabar
información de cualquier cosa, intercambiar ideas,
conocimientos, opiniones, trabajar en equipo a distancia y
un largo etcétera, que hacen de su uso una fuente
interminable de posibilidades.
Las redes sociales o servicios de redes sociales, una de
las muchas posibilidades que favorece Internet, se
desarrollan hace poco más de una década (Social Media
Marketing, 2011) y provocan un impacto social de
proporciones inusitadas, que sorprendieron incluso a sus
creadores. Según la definición de Boyd y Ellison (2008),
podemos decir que las redes sociales, o más concretamente
los “servicios de redes sociales” (SRS) (entendidos éstos
como páginas o servicios web), son comunidades virtuales
donde las personas pueden crear un perfil propio y plasmar
todo tipo de información personal interactuando con los
perfiles de sus amigos en la vida real, así como conocer a
nuevas personas con las que compartan algún interés.
Las tecnologías de la información y de la comunicación
(TIC) están llamadas a facilitarnos la vida, pero también
pueden complicárnosla. En algunas circunstancias, que
afectan sobre todo a adolescentes, Internet y los recursos
tecnológicos pueden convertirse en un fin y no en un medio.
Si hay una obsesión enfermiza por adquirir la última novedad
tecnológica (por ejemplo, en móviles o en soportes de música)
o las TIC se transforman en el instrumento prioritario de
placer, el ansia por estar a la última puede enmascarar necesidades
más poderosas. Asimismo las redes sociales pueden
atrapar en algunos casos a un adolescente porque el mundo
virtual contribuye a crear en él una falsa identidad y a distanciarle
(pérdida de contacto personal) o a distorsionar el
mundo real .
Cualquier inclinación desmedida hacia alguna actividad
puede desembocar en una adicción, exista o no una sustancia
química de por medio.
La adicción es una afición patologica que genera dependencia y resta libertad al ser humano al estrechar su campo de conciencia y restringir la amplitud de sus intereses. De hecho, existen hábitos de conducta aparentemente inofensivos que, en determinadas circunstancias, pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en la vida cotidiana de las personas afectadas, a nivel familiar, escolar, social o de salud. Lo que caracteriza a una adicción es la pérdida de control y la dependencia. Todas las conductas adictivas están controladas inicialmente por reforzadores positivos -el aspecto placentero de la conducta en sí-, pero terminan por ser controladas por reforzadores negativos -el alivio de la tensión emocional, especialmente-. Es decir, una persona normal puede hablar por el móvil o conectarse a Internet por la utilidad o el placer de la conducta en sí misma; una persona adicta, por el contrario, lo hace buscando el alivio del malestar emocional (aburrimiento, soledad, ira, nerviosismo, etcétera).
La adicción es una afición patologica que genera dependencia y resta libertad al ser humano al estrechar su campo de conciencia y restringir la amplitud de sus intereses. De hecho, existen hábitos de conducta aparentemente inofensivos que, en determinadas circunstancias, pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en la vida cotidiana de las personas afectadas, a nivel familiar, escolar, social o de salud. Lo que caracteriza a una adicción es la pérdida de control y la dependencia. Todas las conductas adictivas están controladas inicialmente por reforzadores positivos -el aspecto placentero de la conducta en sí-, pero terminan por ser controladas por reforzadores negativos -el alivio de la tensión emocional, especialmente-. Es decir, una persona normal puede hablar por el móvil o conectarse a Internet por la utilidad o el placer de la conducta en sí misma; una persona adicta, por el contrario, lo hace buscando el alivio del malestar emocional (aburrimiento, soledad, ira, nerviosismo, etcétera).












